jueves, 13 de junio de 2013

Ellen (Cuarta parte)

Recordó que en una época después de la muerte de su hermano, toco fondo, no le interesaba más seguir viviendo en ese mundo tan duro, tan difícil, tan prejuicioso, con su madre criticando cada uno de sus movimientos; su madre ni siquiera lloro la muerte de su hermano, no le importaba un carajo, Ellen la odiaba y le tenia miedo, pero no respeto...

Sigue sin entender que le pasó, aun no llega la Ellen egoísta, solitaria y con una ambición enfermiza; esta harta de recordar su vida, más bien le duele.

Se tumba a leer un antiguo libro, "Arráncame la Vida" de Angeles Mastretta y encuentra una vieja fotografía entre unas viejas paginas; eran sus antiguos amigos, todos sentados al rededor de una mesa de sala llena de cajas de Pizza, todos están sentados hablando, riendo. Ellen se busca y se ve abrazando a su antiguo mejor amigo, tiene una enorme sonrisa, no recuerda que la Ellen actual haya estado tan feliz como la de la fotografía, oh como extraña ser esa Ellen.

Intenta recordar de nuevo, no le importa lo mucho que duela, lo hará por todo y todos los que dejo atrás.

"Después de la muerte de mi hermano, toque fondo, no me interesaba seguir viviendo..."





Por: L.A. Espejo

sábado, 8 de junio de 2013

En un lugar cualquiera

Los mejores grupos de amigos son los que se conocieron en un lugar cualquiera, donde lo único que tienen en común es la edad.

Todos son un mundo diferente, con diferentes actitudes, pensamientos, sueños y ambiciones, NADA en común; por lo tanto, en mi opinión eso es mejor, más enriquecedor a que si todos fueran mas parecidos ya que llegaría el momento en el que la platica no tendría ni un fin.

Pero tener un amigo amante de las artes marciales, uno enamorado del fútbol, uno un tanto filosofo, uno un poco enfermo y raro, etc, es mas interesante; no falta el dramático, el loco, el fresa, el que vive por los libros, el que ama el deporte, el que cree saberlo todo, el cursi, los eternos enamorados, el soñador, el músico... las platicas jamas acaban.

Te sorprende la lealtad que se crea en esos grupos, creo que eso es uno de los puntos mas relevantes porque, con el tiempo te das cuenta que tienen muy poco en común, surgen las diferencias, pero siempre te quedas y te preguntas por qué; aparecen los recuerdos que para que existen si no para que recuerdes lo maravillosos que son, lo mucho que los quieres y lo solitaria que estaría tu vida sin ellos.

Lo mágico de los grupos de amigos son las reuniones, esos momentos algo improvisados en los que se habla de todo (de todo en verdad), esos momentos algo improvisados en los que se habla del futuro, que si en unos veinte años estaremos en la misma sala comiendo pizza, tomando diversos tipos de bebida (depende de la ocación), platicando como siempre, haciéndonos bromas espontáneas, recordado como si hubiera sido ayer, con hijos llamando tíos a todos en esa sala y siendo el nuevo grupo de amigos, siendo todos una familia, amándonos, odiándonos y divirtiéndonos... como cuando nos conocimos en un lugar cualquiera.


Por: L.A. Espejo